La nostalgia tiene sabor a tu comida favorita y música en alto volumen. Si alguna vez pasaste Navidad lejos de casa, sabés de qué hablamos. Hay 3 cosas que ningún pino nevado puede reemplazar. Un ranking directo al corazón que te hará llamar a mamá.
Navidad lejos de casa no es solo una fecha distinta: es una mezcla de emociones intensas que van desde la melancolía hasta una ternura inesperada. De repente, todo lo que dabas por sentado se convierte en lo más valioso del mundo. Y aunque el frío, las luces y los adornos puedan ser hermosos… hay cosas que no se compran, no se embalan, no se mandan por encomienda. Acá va nuestro top 3 de lo que más extrañamos los latinos cuando llega diciembre en otro país:
1. La comida de mamá (y de la abuela, y de la tía...)
No importa si vivís en Nueva York, París o Tokio… ningún restaurante puede igualar el sabor de tu Navidad. ¿Hallacas, lechón, ensalada rusa, pan dulce, tamales, pernil, arroz con gandules? No solo es el sabor: es la charla en la cocina, los secretos que pasan de generación en generación y ese “comé más, que para eso se hizo”.
2. La música fuerte y con ritmo
Sí, amamos los villancicos clásicos… pero en nuestra Navidad suenan gaitas, salsa, merengue, cumbia y reggaetón navideño. En Latinoamérica, diciembre tiene banda sonora propia y se baila en pantuflas o en chancletas, con los primos y las tías haciendo coreografía.
3. La familia reunida, aunque falte la silla de siempre
Eso que parece normal —estar todos juntos en una mesa larga, discutiendo quién fue el amigo secreto o quién olvidó traer hielo— es lo que más duele cuando falta. Porque la Navidad latina no se entiende sin ese abrazo fuerte al brindar, ese brindis con lágrimas y carcajadas, ese “te quiero” dicho con un chocque de copas.
Por eso nace Christmas Latino Square: para abrazar desde Miami a quienes llevan su Navidad en el alma. Para recordarnos que, aunque estemos lejos, hay tradiciones que siempre nos encuentran.

